¿Sabes qué me arrecha?
No es perder, perder es parte de la vida. Es un aprendizaje, una forma que la voluntad se puede medir a sí misma o cualquier excusa que te quieras decir a ti mismo para justificar una derrota, un golpe, un error.
Lo que me arrecha, en sí lo que realmente me arrecha, es tener que cargar con los errores ajenos, con sus derrotas, sus estupideces.
Lo que realmente me arrecha es que la imbecilidad ajena influya en mi futuro, que decida mis acciones, que disponga de mis recursos.
Si yo pierdo, si perdemos, pero di todo de mí, dimos todo de nosotros, si entregamos hasta la última gota de sudor, será un batalla bien luchada, un aprendizaje bien logrado, una victoria en el futuro. Sería algo por lo cual lucharía con más fuerzas, una responsabilidad que cargaría con alegria.
Pero perder así, porqué alguien más ni si quiera fue capaz de presentarse, eso me da arrechera.